Centrocampistas

Los grandes equipos siempre han pasado a la historia porque han tenido unos centrocampistas mayúsculos. Aunque son los delanteros quienes rematan las jugadas, detrás de ellos hay esos tipos bajitos y altos; técnicamente deliciosos o portentos físicos; atacantes y defensivos; pero todos con un rasgo muy significativo: amantes del juego y con una mente prodigiosa para la lectura de cada situación del juego.

La actual España que en cuatro años pasó de la furia al juego se armó a raíz de los centrocampistas. Como relata el brillante periodista de El País Ramón Besa, España comenzó a dominar el juego cuando jugó a lo que es mejor que nadie, es decir, a partir de los centrocampistas. No puedes jugar contra Inglaterra ni Alemania al intercambio de golpes, la lucha aérea y el poderío físico porque ellos son mejores, pero en el trato con el balón y la calidad técnica, estos jugadores son excelentes. Con dos técnicos que en su vida deportiva han sido centrocampistas: Luis Aragonés primero, y después Vicente Del Bosque, España ha llegado al cénit mundial y no de casualidad sino conquistándolo a lo grande. La decisión del fenómeno Aragonés de darle la dirección de orquesta a Xavi y unirle unos compositores de lujo como Iniesta, Silva o Cesc fue el comienzo para la conquista Mundial. Esa Eurocopa del 2008 siempre será recordada en la historia como el maravilloso fútbol que unos jugadores pequeños deleitaron por las tierras austriacas con una música celestial.

Del Bosque repitió la misma fórmula e hizo lo más conveniente y prioritario: que el fútbol siga siendo de los centrocampistas. Con solo Villa y de extremo izquierdo, España consiguió su primer Mundial con un juego basado en los rondos, la conservación de pelota y juntarse todos en torno al esférico. Atrás quedaron esas campañas míseras de la furia, de la pasión, del coraje. Con Aragonés y posteriormente Del Bosque la única pasión fue que los centrocampistas decidieran como sonar y funcionar una orquesta que hasta entonces era una chirigota de carnaval.

En torno a los centrocampistas, el Barça ha vivido partidos mayúsculos en su historia y sus mejores años deportivos. El ‘Dream Team’ de Guardiola, Amor, Eusebio, Bakero o Laudrup formando un rombo en el centro del campo o el sublimado hasta la excelencia con Busquets, Xavi e Iniesta. Pero todo bajo la misma filosofía de juego: el juego de posición. El Barça como equipo grande e histórico del fútbol está construido para ganar y cuando más cerca ha estado del éxito es cuando ha sido fiel a ese modelo de entrenamiento que practican desde el primer equipo hasta el último de benjamines. Con el balón como elemento fundamental, no hay otra partitura que no sea que la comida se haga en la zona ancha del juego. El Barça no vive igual si el primer pase va hacia el delantero, sino que antes de este proceso final hay otro fundamentales e intrínsecos del ADN.

Los primeros 15 pases en campo propio para viajar junto y en caso de pérdida evitar el rápido contragolpe rival. El contrario jugará a partir de los espacios y tu lo que debes de tratar es reducírselos. Es vital la salida de balón y el viaje junto para empujar a los rivales hacia su portería. Una vez plantado en campo contrario, meter al rival bajó su portería que no tenga opción al contragolpe y que se juegue el partido en 20 metros para cuando exista la pérdida estar en el sitio oportuno y con el contrario rodeado para propiciar una recuperación rápida. Con dos estacas por fuera estirando la lona, llevando el balón de lado a lado, atrayendo rivales, propiciando siempre los triángulos de pase y atacando las espaldas del contrario. De lado a lado como si estuvieras meciendo la cuna para en el momento que el rival salga, ejecutarles por el lado contrario. Una frase de Mascherano refleja el significado de este idioma tan específico y lleno de matices: “todos los equipos empiezan por fueran y acaban por dentro, mientras que el Barça hace el embudo al revés, comienza por dentro y acaba por fuera”. Este cambio genera que en la finalización de jugada tengas múltiples opciones para rematarla.

Los seis tenores del antológico partido ante el Santos: Xavi, Cesc, Busquets, Thiago, Messi e Iniesta
Los seis tenores del antológico partido ante el Santos: Xavi, Cesc, Busquets, Thiago, Messi e Iniesta

Un encuentro será recordado por encima de todos, más que los 14 títulos, por mucho que un trofeo engorde más una idea de juego. La final del Mundial de Clubes de 2011 entre Santos y Barcelona ha pasado a la historia del fútbol como un partido antológico donde el Barça goleó sin jugar con un solo delantero. Aquella formación era: Valdés; Puyol, Piqué, Abidal; Busquets, Alves, Xavi, Iniesta, Cesc, Thiago y Messi. Siete centrocampistas por delante de los cuatro de atrás para hacer la apoteosis de un idioma y llevarlo a la cima de las bibliotecas futbolísticas. Más allá de la goleada, fue el camino por cómo se llegó a ese resultado. La gente habla del proceso no de la finalización y esos 90 minutos se hicieron cortos, como si pidieras la prórroga porque no quieres que acabe tal espectáculo futbolístico. Ese Barça estuvo durante cinco años en la cima porque practicó lo que mejor saben hacer: jugar a través de los centrocampistas. El Barça siempre ha ido a buscar los mejores delanteros fuera pero siempre ha tenido el mayor patrimonio del fútbol dentro: el centrocampista. Todo el que proviene de fuera le cuesta entrar y  a veces tiene que marchar porque no consigue ese reto por el que es fichado. El Barça es un equipo de centrocampistas, veas los partidos que veas siempre el mejor futbolista se mueve en la zona ancha o parte desde ella. Hasta en el fútbol femenino la mejor intérprete de esa orquesta fabulosa en los últimos años es centrocampista, Vicky Losada.

Ahora que Luis Enrique habla de que está en el Barça para ganar títulos hay que darle la razón pero recordarle que estará más cerca de ellos si vuelve a los orígenes de todo. Los datos ahí están y dicen que este club cuando más ha ganado es si los centrocampistas mandan en el juego. Y los tiene, porque está el mejor director de orquesta para aprender como Xavi, al que en partidos con un juego paupérrimo necesita acogerse a él, tiene a un mago como Iniesta. ¿Quién es el que predica que Andrés está acabado? Iniesta es como el vino de reserva jamás será destruido porque es inmortal. Con 30 años, Xavi se marcó el mejor año futbolístico de su carrera, busca Andrés y dale ese rol importante, de líder, de un compositor maravilloso y rodéalo para que el sea una pieza fundamental. Está Busquets, una maravilla de la interpretación del juego. Sabe cuando salir a cortar el contragolpe, cuando esperar, cuando bascular al lado, sus movimientos sin balón es un puro espectáculo. Él desde el pivote posiciona al rival en su campo y a sus propios compañeros en campo contrario. Están dos de los mejores centrales para salir con el balón limpio como Piqué y Bartra. Olvídate de Mascherano y Mathieu para ejercer esa función, son los otros dos lo que mejor saben hacerlo y quienes mejor interpretan ese registro y cuando el equipo viaje junto, entonces Mascherano será el mejor último hombre porque hará lo que mejor sabe hacer: defender dando el paso hacia adelante y barrer todo lo que se mueve por su zona.

No es una crítica ni mucho menos Luis Enrique, solo es mi humilde opinión y cual es el mejor camino hacia los títulos. El Barça de los centrocampistas siempre ha sido más productivo a nivel de victorias que el de las áreas. Hazle caso al ADN y rodéate de ellos, porque tienes unos intérpretes mayúsculos y el mejor solista para redondear ese idioma, como es Messi. Después, tu puedes pensar que el rival está en las ruedas de prensa y pelearte con los periodistas, te equivocas pensando que ellos son los contrarios. Y si no te convence esto y te gusta el correcalles, mírate el Barça de Rijkaard, el que gana la Champions con Deco, Van Bommel, Motta y Edmilson como centrocampistas, aunque en la final tuviera que echar mano de Iniesta. Fíjate en como defendía ese equipo e imprégnate de ideas, aunque reside una diferencia sustancial entre Rijkaard y tú. Él con esos centrocampistas no renunciaba a protegerse con el balón, tu equipo no sabe defenderse con él y eso es matar al Barça de los centrocampistas y sin los centrocampistas este club a nivel de títulos es una entidad moribunda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s