El regalo del Bayern al fútbol

Los jugadores del Bayern celebran el quinto gol conseguido por Robert Lewandowski | FOTO AFP
Los jugadores del Bayern celebran el quinto gol conseguido por Robert Lewandowski | FOTO AFP

Había ciertos lugares, hogares, redacciones con el cava frío desde que el miércoles estallase la bomba en el seno del Bayern. El Barça legendario y eterno del pasado reciente estaba demostrado que lo entrenaba cualquiera. No hacía falta saber mucho de fútbol para que ese equipo funcionase. Por lo visto, lo de Guardiola fue flor de un día. El Oporto y Lopetegui le había vuelto a demostrar su ineficacia como entrenador y que ganó tanto en el Barça gracias a los jugadores que entrenaba y no a su capacidad futbolística. La situación se agravó cuando el jueves dimitió el mítico y prestigioso médico del Bayern Müller-Wohlfahrt. El aplauso de Guardiola en el banquillo del Bayer Arena fue la gota que colmaba el vaso para desatar la bilis, heces y conmemorar con hechos y fundamentos que en Europa había nuevo dictador, Pep Guardiola.

Todos estos motivos hacían que el cava fuese la mejor combinación esta noche. El Bayern necesitaba un milagro místico para pasar la eliminatoria. Futbolísticamente era imposible porque ya estaba bien probado que su entrenador y jugadores son unos incompetentes que ganan la Bundesliga porque es una liga de barrio y amigos. ¿Cómo no se iba a enfriar el cava si lo de esta noche era un trámite? Hasta que el partido comenzó y los servicios comenzaron a estar solicitados con el papel higiénico agotado.

 

En 40 minutos, al Oporto lo habían destrozado los jugadores y el entrenador incompetente con un regalo poético al fútbol mundial y en especial a la historia de la Copa de Europa. Guardiola sabía que sin Ribery y Robben faltaba profundidad, por lo que había que ahondar en esa idea. No estaban los jugadores claves pero si la idea de como hacerlo. Lahm, el jugador más inteligente y excelso en la interpretación del juego estiraba la lona por la derecha, mientras que el lado izquierdo era para un Bernat eléctrico y sin dolencias del golpe sufrido el pasado sábado. Rafinha, Boateng y Badstuber cubrían a Xabi Alonso que se juntó con un Thiago sublime que dio una lección futbolística.

 

Desde el segundo uno, el Bayern empujó y presionó muy arriba. Había clima de remontada pero no desde la sinrazón del año pasado ante el Madrid, sino a través del centro del campo, donde se cocina todo el fútbol, donde salen los equipos que han reinado en el fútbol mundial década tras década. Ahí comenzó a fabricar la remontada el Bayern combinada con muchísima amplitud y con dos rockeros arriba que estuvieron fantásticamente bien. Xabi Alonso posicionaba al Bayern en campo contrario y empujaba al Oporto hacia campo propio. Thiago recibía, juntaba adversarios y soltaba hacia el lejano. Lahm y Bernat que aprovechaba el movimiento hacia dentro de Götze se plantaban como estacas en la cal de banda para abrir toda la lona portuguesa.

 

Lewandowski y Müller comenzaron a ver que la espalda de Casemiro era un chuletón de ternera para devorarlo sin piedad. Uno iba a la recepción del balón y otro fijaba a los dos centrales. Mientras Thiago movía a la filarmónica de Baviera a sus anchas. A pesar del año lesionado, no se notaba su ausencia de ritmo. Era un tenor que componía las notas de lo que sería la previa de un concierto brutal.

 

Y tras la animación de los teloneros, comenzó el verdadero festival. Como en Oporto, Thiago volvió a entrar desde segunda línea. Entró como a Guardiola le gustan que se llegue al área: apareciendo y no estando allí. Y así lo interpretó Thiago que atacó de manera imperial el centro de Bernat al primer palo. Con garra, coraje y un fenomenal cabezazo, el centrocampista desataba a su equipo que estaba aplastando al Oporto.

 

Boateng encontró en numerosas ocasiones la salida fácil con Lewandowski. El pase del central alemán saltaba dos líneas de presión y el delantero polaco las recepcionaba para descargar hacia fuera. Tras una jugada de estrategia, Boateng ponía el 2-0. En 20 minutos, la remontada ya se había producido. El Oporto estaba noqueado, recibía puñetazos por todos lados. Uno tras otro sin saber como devolverlos. Estaba mortalmente herido y no veían el momento en respirar y volver a sentirse con vida.

 

Hasta que llegó el minuto 27 y se desencadenó toda la poesía. Una jugada para rendir pleitesía. 27 pases hasta llegar al gol, la mayor cantidad de pases en un gol. Con el Oporto ordenado y sin aparentes espacios, el Bayern comenzó a tocar, a moverse entrelíneas, a desplazar el balón de lado. Por la derecha, después por la izquierda, hasta que en el pase 23 la cogió Thiago que hizo un maravilloso cambio de juego hacia Lahm. El capitán con una deliciosa técnica depurada la devolvió de primeras hacia Müller que hizo exactamente lo mismo para ponérsela en la cabeza de un Lewandowski que culminaba con la cabeza los 27 pases brindándole al fútbol un gol histórico y legendario.

 

El Bayern disfrutaba y enloquecía con los goles. Müller se aprovechó en el cuarto de un golpe de suerte porque su disparo rebotó en Martins Indi y Fabiano no estuvo acertado en rechazarla. Y Lewandowski hizo el quinto en un movimiento maravilloso del enorme delantero que es. De dentro hacia fuera consiguió el espacio para recibir, controlar y soltar un zarpazo cruzado. En solo 40 minutos, el Bayern ganaba 5-0. Hace seis años, el Barça de Guardiola le había metido cuatro al Bayern en los mismos minutos en la primera parte. El Oporto pedía el descanso a gritos porque estaba recibiendo un terremoto. No eran capaces de respirar y dar más de dos pases con el balón.

 

En el descanso, Lopetegui cambió el dibujo metiendo a Rubén Neves en mediocampo y dejando línea de tres defensas. Y el partido cambió. El Oporto, a través de los centrocampistas, esos que algunos se escudan en menospreciar y decir que el fútbol se gana en las áreas. Pues a través de dominar la zona ancha, los portugueses vivieron otro partido y supieron respirar y hacer correr al Bayern hacia atrás. Rubén Neves y Oliver Torres con la ayuda interior que ofrecía Brahimi comenzaron a buscarse por dentro y asociarse con el balón. El equipo de Lopetegui hacía lo que mejor sabía: ordenarse con la pelota y a través de la superioridad por dentro en el medio del campo controlar ofensiva y defensivamente el partido. Y lo hizo, y el Bayern comenzó a sufrir con Guardiola que movía las piezas para nivelar la superioridad que mostraba el Oporto.

 

Y desde el medio campo, los portugueses se fueron hacia arriba y comenzaron a tener ocasiones. Jackson Martínez vivía muy cerca de Neuer y tuvo en sus botas a diez minutos del final, el 5-2 que hubiera dado un gramo de emoción a una eliminatoria que en la primera parte fue un vendaval del Bayern. Al final del choque, faltaba el regalo de Xabi Alonso que ejecutó a la perfección una falta directa.

 

El fútbol vivió una noche maravillosa, espléndida y un regalo del Bayern. Sin jugadores claves y fundamentales, el conjunto de Guardiola sacó su gen competitivo y jugó de manera sensacional al fútbol minimizando a un Oporto que ha demostrado que juega muy bien con el balón y que tiene unos centrocampistas mayúsculos. El abrazo entre Guardiola y Thiago al final del partido, reflejaba lo que significa la esencia de los centrocampistas. Hace seis días, el cava empezó a enfriarse y esta noche estaba a punto para ser servido, hasta que esos incompetentes de Baviera que juegan en una Liga que ganaría cualquier entrenador han demostrado que a través del dominio con los centrocampistas, el fútbol disfruta contigo de noches para el recuerdo. Queda el Godó esta semana para que el cava no se ponga malo.

– Bayern de Munich-Oporto (vuelta de los cuartos de final de la Champions League). 21-abril-2015. Allianz Arena. 6-1 (Thiago, Boateng, Lewandowski, Müller, Lewandowski, Jackson Martínez, Xabi Alonso). Global 7-4

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s